¿Cómo elegir el anillo perfecto?

¿Cómo elegir el anillo perfecto?

Joyería Lorena es una empresa española que lleva desde 1986 y cuentan con la posibilidad de vender y atender a sus clientes, primeramente offline en su tienda como online. La fama que alcanzó hizo que como en otros negocios fuera pasando de boca en boca.

Las personas buscan productos que sean de verdadera calidad, no solo en joyería, también en relojería. Para ello en su catálogo tienen una gran gama de artículos, donde los metales preciosos como el oro, plata o acero son los protagonistas y además pueden ser personalizadas. Destacan entre sus productos, las joyas que personalizan en plata de ley 925 y de las que se encargan de montarlas a mano.

Vamos a ver un tema interesante y que muchas veces es objeto de dudas ¿cómo elegir el anillo perfecto?

  • Importante saber quien es ella: hay que conocerla, no solo el novio, como es obvio, también el propio joyero. Optar por la pieza perfecta es algo que depende de bastantes factores, de los gustos y de que quede bien. Cuando se busca un anillo de compromiso, en una buena tienda te harán preguntas sobre ella, de esta forma sabrán que tipo de anillo es el que puede ser el más apropiado.
  • Las madres, mejor no: muchas veces los hombres van a la joyería con la firme idea de adquirir lo que escuchó de amigas de la novia o a su madre. Seguro que quieren que sea vea mucho, algo que antes si que era más utilizado pues se sacaba 3 o 4 veces al año. Ahora son joyas que se llevan en el día a día. Lo mejor que sea práctica.
  • La piedra: existen muchas alternativas. El diamante puede ser de lo más variado. Importa el corte, lo mejor que sea bello, con independencia del tamaño. Deberá ser claro, con poco color y en cuanto a los quilates, goza de importancia saber que los quilates no son los determinantes del valor del diamante, el precio lo determina el conjunto del diamante.
  • Personalizable: muchos hombres gustan de decir que lo han diseñado ellos al grabar algún mensaje o modificar la forma de la pieza, en este caso lo emocional del diamante puede imponerse sobre todos los demás asuntos. El que venga con una cita es realmente aconsejable. Está claro que lo mejor es que el anillo sea único, un ingrediente fundamental para que sea perfecto.

Profundizando en el conocimiento de las 4Cs

Los diamantes suelen definirse con 4Cs: quilates, corte, color y la claridad. Mediante estas propiedades se puede dar una idea de la calidad que tiene el diamante y su valor.

El peso de los diamantes está medido en quilates, que tiene 100 puntos y donde un quilate equivale a 0,20 gramos. El diamante de mayor tamaño no puede ser el más caro.

Un diamante debe ser incoloro, donde la claridad tiene gran influencia por las trazas de materiales naturales.

Cuando se compra un diamante como decíamos, hay que pensar en todas las 4Cs.

La importancia del certificado

El certificado lo tiene que emitir un laboratorio gemológico independiente y que cuente con reconocimiento, donde dará las pruebas formales por escrito de las cualidades de un diamante. Algunos de estos certificados son GIA, HRD e IGI, que tienen idéntico valor.

La forma y su importancia

En ese sentido, reiteramos que el estilo y el gusto es algo personal, pero si que hay algunas formas que se adaptan realmente a todos los gustos, caso de los redondos, oval, pera o marquise.

Aspectos como el ajuste o el montaje, son bastante importantes, pero la superficie que se ve desde la zona superior es importante. Un diamante pulido lo mejor es que tenga un tamaño correcto y que tenga la certificación por parte de un laboratorio y donde se considere como muy bueno o excelente.

El brillo un factor determinante

Por último, merece la pena pararse a pensar en la importancia que tiene, contribuyendo a la luminosidad y a la belleza de la piedra en cuestión. El brillo hace que la gema como tal sea protagonista, donde se puede ver todo el esplendor que tiene.

La joyería da realce al diamante y le da ese toque final que deja claros la elegancia o el encanto natural que posee.