Relojes de pulsera al alza

Relojes de pulsera al alza

La manera en la que se desarrolla el día a día en España nos hace que estemos más pendientes de la hora que es que en ningún otro momento de nuestra historia. Las jornadas de trabajo, la recogida de los niños en el cole, el momento en el que debemos salir de casa… todo está sujeto a un estricto control horario. En el caso del trabajo, hay un sistema que lo registra puesto que el fichaje es obligatorio. Pero en los otros campos de la vida, aunque no haya un control tecnológico que nos indique a qué hora debemos llegar o salir de un sitio, sabemos que podemos tener problemas si no estamos en un lugar a una hora determinada.

La importancia de un reloj de pulsera en los tiempos que corren, por tanto, es vital. Tener controlada la hora que es en todo momento nos puede servir para ser más previsores y estar donde se supone que debemos estar a la hora que nos hayan indicado o que nos hayamos planteado. Los españoles y las españolas no nos caracterizamos precisamente por nuestra puntualidad y nos atrevemos a decir que eso se debe, en buena medida, a que para conocer qué hora es necesitamos sacar el móvil. Y no todo el mundo lo hace.

La necesidad de controlar los tiempos de cada día hizo que aparecieran los relojes de pulsera en el siglo XIX. Y la verdad es que todavía hoy, dos siglos después, seguimos necesitando la aportación de estos pequeños aparatos para hacer de la gestión de nuestro día a día algo más óptimo. Es algo que debemos tener claro y que habla a las claras de la importancia que ha tenido un objeto como este a lo largo de su existencia. Que no os quepa la menor duda, por cierto, de que esa importancia va a seguir siendo grande de cara a las próximas décadas.

El reloj, en general, es uno de los instrumentos que más útiles nos resultan a la hora de tener conocimiento en todo momento de cómo se está desarrollando nuestro día. Es el que nos marca las pautas y el que dicta si debemos apretar el paso o si, por el contrario, vamos bien de tiempo y podemos hacer las cosas más despacio. En una gráfica que vio la luz gracias a la página web Statista se establecía que, en el año 2019, había más de 10 millones de personas en España que tenían 3 relojes o más. Se trata de un dato importante y que refleja que, para muchas personas, disponer de un reloj es muy útil.

Al contrario de lo que pueda parecer, un reloj de pulsera sigue siendo un objeto bastante demandado en los tiempos que corren. No todo el mundo se siente cómodo teniendo que sacar el móvil para mirar la hora en lugar de recibir esa información bajando la mirada hasta una de nuestras dos muñecas. Y ese es el motivo por el que la venta de relojes de pulsera sigue siendo igual de importante que hace varias décadas.

¿Aversión hacia las nuevas tecnologías? 

Podríamos decir, casi sin temor a equivocarnos, que hay una buena cantidad de personas que sienten aversión hacia todo lo que tenga que ver con las nuevas tecnologías. Hay que ser cautos a la hora de valorar esto, porque no cabe la menor duda de que la tecnología es y siempre va a ser un elemento importante a la hora de ganar en comodidad para todo tipo de personas. Es innegable que la contribución de este tipo de modernidades es indispensable para que todo el mundo tenga maneras de sacar el máximo partido posible a su tiempo.

Pero eso no es óbice para que otras tantas personas tengan la necesidad de no depender tanto de las nuevas tecnologías y que, a causa de ello, se nieguen a mirar la hora en un ordenador o en la pantalla de un móvil. El brillo de estas pantallas y el uso excesivo de material como ordenadores, móviles o tablets genera problemas de visión que luego terminan siendo un incordio para hacer posible disponer de una buena calidad de vida.

Está claro que los relojes de pulsera vinieron para quedarse cuando llegaron a nuestro mundo en el siglo XIX, como antes os hemos comentado. No es que solo sean importantes todavía a día de hoy, es que lo van a seguir siendo en los próximos años. Y lo mismo podemos decir de los relojes de pared. Sin ninguna duda, estos elementos forman parte de nuestra vida y nos proporcionan información tan rápida y válida como la que nos puede proporcionar la hora que marca un teléfono móvil. Por tanto, ¿por qué deberíamos dejarlos de lado?