¿Te suena la “Arquitectura Negra”?

¿Te suena la “Arquitectura Negra”?

Decidí llamar a la empresa Pizarras y Derivados SL (Ardoises d’Espagne), una empresa española de Ponferrada especializada en la comercialización y distribución de pizarras para tejados, suelos y exteriores, después de haber visto los fabulosos pueblos negros de Guadalajara. Me gustaron e impactaron tanto que opté –ya que me tocaba arreglar la fachada y tejado de mi casa este año– por recubrir, al igual que en éstos, los muros y cubierta de mi casa de pizarra negra. No sé si habéis visto estos pueblos o si os los han nombrado alguna vez, pero si no es el caso, ¡os recomiendo ir a verlos! ¡Son increíbles! Personalmente, los descubrí durante una ruta que hicimos por Castilla-La Mancha con el grupo de senderismo del que formo parte. Para quienes no lo sepan, estos bonitos pueblos donde la protagonista es la arquitectura negra, se encuentran en la sierra norte de Guadalajara, concretamente en la zona del Macizo de Ayllón.

Es el lugar idóneo para escaparse un fin de semana y descubrir estos atípicos pueblecitos. Además, el entorno es fantástico. Llama particularmente la atención que estando tan cerca de la capital pasen, sin embargo, casi desapercibidos por gran parte de los madrileños. Dicho esto, y tal y como lo he señalado más arriba, la peculiaridad y originalidad de estos pequeños pueblos radica en el hecho de que la totalidad de sus casas están construidas con pizarra. Pero no sólo sus casas, sino también las calles, los cerramientos, pavimentos, etc. ¡Se trata de algo impresionante! El resultado es encantador y ofrece un espectacular contraste con el verde de la naturaleza que los rodea. No sé, pero a mí me parecen pueblos de ensueño, casi de cuento. Tanto La Ratita Presumida, Hansen y Gretel, como Los Tres Cerditos podrían haber vivido en uno de ellos.

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Una arquitectura popular de lo más singular

Personalmente no lo sabía, pero algunos de mis compañeros que ya conocían este tipo de arquitectura, me dijeron que ésta era muy popular y resistente, así como típica de algunos lugares de la sierra de Guadalajara, Madrid y Segovia. ¡Y la verdad es que estos pueblos son preciosos! Escondidos entre las vertientes meridionales de Somosierra y de la Sierra de Ayllón, ofrecen al visitante un conjunto espectacular e impresionante de la arquitectura popular europea denominada “arquitectura negra”. Estos pueblecitos han conservado su particular y llamativa fisionomía estética a lo largo del tiempo. Sus construcciones se mezclan de forma harmoniosa con el paisaje que le rodea permitiéndole ser admirado por el visitante que los descubre. ¡Y así es! Ya os lo he dicho, cuando los vi por primera vez, me quedé verdaderamente prendada e hipnotizada por su belleza y originalidad. Pues, la característica de este tipo de arquitectura radica en la utilización de enormes superficies de pizarra negra que sirven a la vez de cubiertas como de muros para las fachadas de las casas y distintos edificios.

Estas lajas pizarrosas son las que permiten dar este color negruzco a las casas, edificios, adoquines, etc., y por las que se le da a esta increíble arquitectura tradicional el nombre de “arquitectura negra”. Cabe destacar que aparte de su singular belleza, la pizarra es una roca natural muy resistente e impermeable, lo cual ofrece una protección de gran calidad frente a la intemperie. Así pues, no sólo protege de la lluvia y del frío, sino también del calor. Además, fue declarada hace poco como el producto más sostenible para las cubiertas, etc. Por todas esas razones, decidí reformar el exterior y cubierta de mi casa con pizarra negra. Confíe para ello en la empresa Pizarras y Derivados SL (Ardoises d’Espagne), una empresa española de Ponferrada que extrae y elabora sus pizarras a partir de los mejores yacimientos y que exporta a más de veinte países a través del mundo. Lo cual es una prueba a mi parecer de su seriedad y de la calidad de sus productos. En fin, tal y como os lo dije al empezar este post, me gustó tanto esta arquitectura que decidí imitarla y traerla “a mi terreno”. Y de ello no me arrepiento en absoluto, pues le da sumo cachet y una elegancia a mi casa sorprendente. ¡Os puedo asegurar de que no pasa desde entonces desapercibida!