El arte de reestructurar las diferentes piezas de una empresa

Dirigir y trabajar para un grupo de comunicación que posee diferentes medios no es nada fácil. Muy al contrario, plantea una cantidad de problemas que no son fáciles de solucionar y que requieren de auténticos especialistas en la gestión del espacio en los edificios. Estos especialistas son los encargados de que desaparezcan por completo los dos fantasmas que planean sobre la estructuración que toda redacción periodística debería poseer: el desorden y el caos.

Esa redacción debe tener la misma estructura que el periódico o la página web que saca adelante. Debe ser un reflejo de sus publicaciones. Si en un mismo edificio tenemos tres redacciones diferentes, cada una de ellas debe responder a necesidades y características propias sin que la organización de otra influya sobre la suya. De esa funcionalidad en el espacio depende, en gran medida, la eficacia y la eficiencia de los empleados y, por ende, la calidad de las informaciones que nos encargamos de transmitir a los lectores.

Hace como un año, me convertí en el director del grupo de comunicación que opera en una de las provincias españolas. En total, en la misma planta del mismo edificio se contabilizaban dos redacciones de periódicos de papel, otra de la radio provincial y, en última instancia, la de un canal de televisión. Las cuatro operaban prácticamente en el mismo espacio y la desorganización que se vivía durante el día a día era espeluznante y pedía un cambio urgente a gritos.

Como nuevo director, sabía que la principal prioridad para que todo el mundo comenzara a trabajar de manera mucho más cómoda era la de dividir físicamente de una manera clara y precisa las redacciones, algo que no se había conseguido en años anteriores y lo cual no era nada sencillo a causa del reducido espacio del edificio en el que operamos.

Comprometido a cambiar esa situación, decidí contactar con MBR Administradores, una empresa especializada en gestionar todo lo referente a la optimización de las instalaciones y de la ocupación de las mismas. Les comenté detalladamente los problemas que veníamos padeciendo en el grupo y les pedí ayuda para tratar de resolverlos, algo que terminamos consiguiendo en un periodo de tiempo mínimo.

El mejor lavado de cara para nuestros centros de trabajo

Desde MBR Administradores nos recomendaron que habilitáramos una de las plantas superiores del edificio para constituir la redacción del canal de televisión. Esto permitiría que, en la planta principal, hubiese libre mucho más espacio y fuera más fácil dividirse de manera clara y específica. Como en la planta de arriba se almacenaba todo lo referente a la hemeroteca de los diferentes medios que componen nuestro grupo, la idea era vaciar esa altura, movilizar todo su material a una serie de cuartos de dentro del edificio que no se estaban usando para cubrir ninguna función y crear en ella la redacción del canal de televisión.

Esa serie de traslados, que parecía un tanto complicada en un principio, resultó ser la solución a los problemas que se venían padeciendo en el lugar. Tras superar un par de semanas en las que la reestructuración fue cobrando forma, pudimos finalmente asistir a un cambio que supuso un salto de calidad muy importante a la hora de ejercer nuestro trabajo.

En la planta principal pudimos comenzar a convivir sin ningún agobio los periodistas de los dos diarios y los de la radio. Al mismo tiempo, podíamos mantener perfectamente el contacto con nuestros compañeros de la televisión puesto que tan solo se encontraban unos metros por encima de nosotros. Trabajar se había convertido en otra cosa y en ese momento todos podíamos realizar de una manera mucho más cómoda nuestras obligaciones, lo que repercutía sensiblemente en esa calidad informativa que se nos obliga a proporcionar a todos los periodistas en la actualidad.

La reestructuración ha tenido un efecto extraordinario para todos los medios que componen nuestro grupo de comunicación. Muchos de los empleados me han transmitido su agradecimiento personalmente y para mí, esto tiene un valor incalculable, tanto como el asesoramiento de MBR Administradores, sin cuya ayuda todo esto hubiese sido imposible.