Cómo garantizar la seguridad de los espacios de juego de tu hijo

Cómo garantizar la seguridad de los espacios de juego de tu hijo

Para poder entender la importancia de los requisitos de seguridad infantil que deben cumplir los entornos donde se desarrolla el juego, debemos entender primero la naturaleza del juego infantil.

Por ejemplo, si para desempeñar un trabajo concreto se necesitan unas herramientas adecuadas, en el caso del juego, esa herramienta es el juguete, el cual por supuesto se debe adaptar a las habilidades y destrezas del niño.

Asimismo, como todos los puestos de trabajo necesitan cumplir unos requisitos de seguridad en función de la tarea desarrollada, el espacio donde se realice el juego también debe adecuarse al mismo y a las características del desarrollo evolutivo del menor.

Además que, si en el espacio común se desempeñan dos actividades distintas, no se deben molestar ni interceder entre ellas si este hecho conlleva un riesgo implícito, y en el caso del área de juego, deben delimitarse en función de los juegos y de los menores a los que van dirigidos.

Para lograrlo, se deben seguir ciertas medidas de seguridad a continuación:

  1. Debe tener una superficie suave

Los más pequeños necesitan un espacio seguro para jugar o para sus actividades de estimulación temprana. Para lograrlo, lo primero es recubrir el área con, por ejemplo, un tapete de superficie blanda o foamy, que pueda amortiguar cualquier caída.

De forma general las superficies donde se realice el juego deben ser continuas y antideslizantes, deben estar libre de desniveles insalvables en función del desarrollo motriz del niño y del juego, y se debe prestar especial atención a los correpasillos, andadores, etc., a la hora de circular próximos a escaleras y bordillos. Asimismo, la estrecha relación de los niños con el suelo obliga a que este sea cálido y confortable, y ligeramente blando, según el juego y el control motriz.

Lloen, especialistas en suelos de goma y caucho, nos cuenta que la elección preferida por los padres es el suelo de caucho continuo. Este se trata de un tipo de suelo para cubrir superficies que incorpora tres capas de materiales en su fabricación. Una primera capa de imprimación formada por resina de PUR diluida con acetona. Una segunda capa de caucho triturado y aglomerada con resina de poliuretano mono componente y una última tercera capa de acabado formada por gránulos de EPDM de 1/3,5 mm con pigmentación en masa.

En comparación con otros tipos de suelo, como  el asfalto, el hormigón, el pavimento o el césped, el suelo de caucho continuo es idóneo para garantizar la seguridad. Esto porque amortigua los impactos por caídas y absorbe los ruidos y vibraciones. Sus materiales de composición lo convierten en un tipo de suelo antideslizante incluso después de la lluvia. Se adapta a cualquier superficie y mantiene sus características por mucho más tiempo. Además que se trata de un tipo de suelo de escaso mantenimiento que se limpia con mucha facilidad.

Otra de las peculiaridades de este revestimiento que lo hace tan idóneo para estos ambientes es que no tiene juntas y se puede personalizar con composiciones de colores, dibujos y formas para hacer más llamativo y atractivo para los niños. Además que a nivel decorativo, permite la ventaja de que, al tratarse de suelos personalizables, se puede buscar la mejor combinación teniendo en cuenta el resto de los elementos del lugar y el entorno.

No obstante, el caucho da para mucho más y no solo ofrece la opción de piso continuo, sino que también las losetas de caucho son excelentes soluciones para garantizar la seguridad y protección de los suelos.

Este tipo de suelo reciclado y reciclable está formado por una capa inferior de granulado de caucho de color negro que puede variar en grosor. La parte superior está constituida por raspa de pequeños filamentos coloreados y altamente compactados con un grosor de unos 10 mm. y provenientes del recauchutado de la banda de rodadura de neumáticos que las hacen resistentes al desgaste. Mientras que las dimensiones de las losetas son de 1 x 0,5 m y el espesor puede variar de de 20 o 40 mm. dependiendo del espacio al que vaya destinado y teniendo en cuenta la altura

Debido a estas características, las losetas de caucho son perfectas para lugares como los parques infantiles o acuáticos, colegios y guarderías, residencias para personas de la tercera edad, terrazas, exteriores de piscina etc… Y es que estas garantizan protección y seguridad, amortiguan los impactos por caídas y absorben los ruidos y vibraciones. Todo esto sin contar que su propio drenaje permite pasar el agua por lo que es antideslizante incluso después de la lluvia.

  1. Mantén el orden

Mantén en orden todo lo que esté dentro del cuarto de tu hijo: juguetes, libros infantiles, mantas, accesorios, entre otros.

Para esto, puedes usar un organizador que te permita almacenar los artículos según su uso. Por ejemplo, en las gavetas de arriba coloca los artículos que usas diario; en las de en medio los de uso esporádico; y hasta abajo, los artículos que usas solo por temporadas. De esta forma tendrás a mano las cosas que usas más a menudo.

Recuerda, entre más orden exista en el cuarto de juegos, menor será el riesgo de que tu pequeño o tú tengan algún accidente por tener las cosas en el piso.

  1. Compra solo juguetes seguros

Como parte de su desarrollo y curiosidad por las cosas, los niños en proceso de crecimiento suelen llevarse todo a la boca, por lo que la regla de oro es evitar los juguetes que contengan piezas pequeñas y que puedan ocasionar algún accidente.

También es muy importante evitar el acceso a los más pequeños de aquellos juguetes que no van destinados a menores de 36 meses, en especial cuando juegan en el mismo espacio niños de diferentes edades.

Mejor, elige juguetes didácticos que pongan a prueba su habilidad motriz y creativa, como por ejemplo, unos bloques de construcción o un coche de juguete de material suave.

Por otro lado, el juguete en sí, puede necesitar de complementos para otorgar la seguridad necesaria en el momento de desarrollo. Por ejemplo, un patinete sirve para estimular el desarrollo de habilidades motrices, pero necesita del casco y las protecciones necesarias para conseguir este objetivo de forma segura.

  1. Procura una máxima limpieza

El cuarto de juegos de los bebés son espacios que deben estar siempre limpios. Por esto mismo, debes tener una rutina de limpieza para cuando termina de usarse: utiliza un spray desinfectante para rociar en superficies como la mesa de juegos, sillones, cuna, etc., y siempre ten a mano  pañuelos desechables y toallas desinfectantes, para poder limpiar de inmediato cualquier situación que ensucie la habitación. De esta forma lograrás que el espacio quede limpio y desinfectado en todo momento.

  1. Diseña el espacio pensando en tu hijo

Por lo general, los adultos suelen diseñar, planificar y organizar  los espacios de acuerdo a ciertos cánones de estética y limpieza que no encajan tanto con un pequeño que puede convertir todo en un juguete con el que improvisar y crear nuevos juegos. Así, una de las  reglas de oro debe ser eliminar aquellos objetos a su alcance que sean susceptibles de producir riesgos al niño.

Por otro lado, los bebés con escasas habilidades motrices deben realizar el juego en espacios acotados disponiendo de sus juguetes en zonas controladas.

  1. Protege el mobiliario

Las paredes y mobiliario, incluyendo puertas, ventanas, y decoración, entre otros, se debe proteger dentro de lo que denominamos zona de seguridad (1,20 m de altura), de forma que el niño esté seguro frente a posibles caídas, choques, escalada y sobre todo durante los juegos improvisados con otras herramientas que no sean los juguetes, por supuesto.

Así también podrás dejarle experimentar con libertar a su alrededor sin tener que prohibirle coger algunos objetos.

  1. Procura una buena iluminación

Las zonas de juego y tránsito deben estar bien iluminadas y libres de obstáculos, por ello la organización de los juguetes y enseñar a los niños a recogerlos una vez terminado el juego, es importante para evitar caídas y tropiezos.

  1. Inspeccionar los espacios al aire libre

Si los juegos se van a realizar en un espacio al aire libre, se deben inspeccionar los elementos del espacio previamente a la realización del juego.

En este sentido, los parques infantiles suelen estar bastante controlados, sin embargo, hay que estar atentos a la higiene de los suelos y los desperfectos por vandalismo, además que el uso de desgaste de los mismos puede hacer que no cumplan los requisitos de seguridad.

Cabe acotar que, si el juego se desarrolla en casa de algún familiar, amigo o conocido, igual se tiene que procurar adecuar los espacios y los juguetes que va a utilizar el pequeño huésped, al menos en la medida de lo posible.

En conclusión, los espacios destinados al ocio infantil deben cumplir una normativa de seguridad, la cual debemos vigilar que se cumpla, además de aprender a  respetar las instrucciones de los responsables sobre las instalaciones que puede disfrutar nuestro hijo según su edad.