De profesión, perfumista

De profesión, perfumista

El olfato, es uno de los sentidos más poderosos y que más se conecta a la memoria. La capacidad del cerebro para evocar recuerdos en función de los olores, es muy superior a la que ofrecen la vista o el oído. Un aroma puede transportarnos a la infancia sin que apenas lo percibamos. Trasladarnos a algún momento concreto de nuestra vida sin que tengamos que pararnos a pensar en ello. Nuestra nariz capta un olor y nuestra mente viaja en un instante.

Como instrumento de comunicación, los aromas y olores son una excelente herramienta a la que se presta poca atención. Igual que ocurre con la mayoría de los sentidos, estamos habituados a contar con ellos de forma inconsciente. Con el olfato, es común olvidarse de sus capacidades, salvo cuando nos alertan de algo, sea un aroma agradable o desagradable.

Es habitual prestar atención a la perdida de oído o vista, pero no a la perdida de olfato. Existen personas con un olfato nulo o pobre, aunque la mayoría, poseen una capacidad olfativa media. Luego están los superolfatos. Aquellas personas que detectan los aromas más sutiles sin esfuerzo y pueden seguir hasta el rastro de los mismos.

Esa gran virtud, es la que necesita un buen perfumista: tener la capacidad de recordar tantos aromas como la memoria permita y a su vez, ser capaz de recrearlos en su mente, fusionarlos y combinarlos de manera que puedan crearse nuevas fragancias.

Profesionalmente hablando, se desconoce a los artífices de esos aromas que tanto venden en las perfumerías o tiendas. Se habla de la marca o la firma que comercializa los perfumes, pero no de sus creadores.

Sin embargo, el trabajo que hay detrás de cada fragancia se lleva a cabo por auténticos profesionales del sector como los de Syrch, que nos han explicado cómo se puede desarrollar el olfato para diferenciar los matices de cada esencia.

Para aquellos a los que su nariz les guie en busca de nuevas sensaciones y deseen formarse como perfumistas, vamos a contar como lograr su objetivo.

Entrenando a la nariz

Tanto si cuentas con una nariz portentosa como si tu capacidad olfativa es normalita, puedes entrenarla y desarrollar su potencial. Como si de un músculo se tratara, el ejercicio diario contribuye a su desarrollo. Oler, oler y oler. En eso consiste el entrenamiento nasal.

Los entendidos aconsejan pararse a oler todo lo que nos rodea. Desde las comidas hasta el mismo entorno. Plantas, ropas, ambiente, las bebidas. Como si estudiásemos su composición, pero no de forma visual sino olfativa. Con ese sencillo ejercicio que normalmente hacemos de forma involuntaria, la memoria ira almacenando los olores.

Cuando cuentes con una base de olores amplia, elegir tres familias olfativas como cítricos, maderas o florales y olerlos varias veces al día para interiorizar y concretar aromas, es el siguiente paso de este entrenamiento. Basta una semana para que la forma de oler las cosas cambie de forma sustancial.

A partir de ese momento, empezar por las mañanas oliendo unos cinco aromas diferentes desde bien temprano, ampliará el catálogo olfativo de nuestro cerebro. Se recomienda hacerlo a primera por encontrarse más despierto el sentido del olfato y todavía sin congestionar.

Con estos sencillos pasos, entrenas tu olfato a diario. Independientemente de tus capacidades, lograrás buenos resultados. Pero esto no te convierte en un perfumista, para nada. Uno no se convierte en cocinero por conocer los ingredientes. Hay que saber que hacer con ellos y como combinarlos.

Así que si lo que te interesa es combinar aromas y crear nuevas fragancias, debes adquirir una buena formación.

Formación como perfumista

Lo primero que hay que saber es que no existe una formación como tal. Si diferentes cursos o escuelas que te darán una formación sin igual, sobre todo, si corren a cargo de empresas de perfumería.

Aun así, es importante contar con una buena base de química, por lo que poseer o estudiar la carrera de Ciencias Químicas, es una gran ventaja. Ello te otorga la capacidad de conocer los elementos combinables de manera más efectiva.

Graduarse en Químicas proporciona las competencias necesarias para desarrollar no solo perfumes, sino todo lo relacionado con el sector de la cosmética Desde la creación a la distribución de los productos.

Otras opciones, son las escuelas privadas que ofrecen formación específica para convertirse en un profesional de la perfumería. En estas escuelas, los cursos van desde la iniciación hasta la profesionalización absoluta. Son estudios que pueden realizarse en unos dos años y otorgan las competencias necesarias.

Las casas de perfume son sin duda, las más apropiadas para desarrollarse como perfumista. Para formar parte de estas empresas, en primer lugar debes contar con estudios superiores relacionados con la química. Como ya hemos comentado, estos estudios proporcionan todo lo necesario para dedicarse al sector.

En estas casas, las más relevantes e importantes a nivel mundial, te forman durante cuatro o cinco años. Es en ellas donde se aprende todo lo relacionado con la perfumería fina y de alto nivel, además de aprender otros aspectos del sector como las ventas o exigencias del cliente.

Ahora bien, si tus pretensiones son más humildes y tu inquietud pasa por la perfumería más independiente y natural, existen cursos básicos para los que no es necesario poseer titulación superior ni demasiados conocimientos. Basta con aprender algunas técnicas y desarrollar tus propios perfumes con aceites esenciales.

La perfumería más natural, esa que se aleja de los químicos y sustancias nocivas para el medio ambiente, no requiere de demasiada formación. Puedes aprender de forma autodidacta, sobre todo si cuentas con una nariz privilegiada.

Lo que si es necesario es tener olfato. Por mucha formación que poseas, si tu nariz no funciona, no podrás desempeñar las funciones correctas para crear un perfume. De ahí la importancia de desarrollar y potenciar ese sentido olvidado: el del olfato.

Aquellos que no cuenten con una nariz privilegiada, como ya comentábamos unos párrafos atrás, pueden entrenarla. Por tanto, si te gusta todo lo relacionado con la perfumería y te gustaría profesionalizarte en el sector, solo tienes que proponértelo y seguir el rastro que te lleve a lograr tu objetivo.