Guía para no perder dinero: ¿Realmente es posible recuperar el IVA de una factura impagada?
En España, cuando una empresa o autónomo emite una factura, debe ingresar el IVA correspondiente a Hacienda, haya cobrado o no ese dinero. Es decir, si le entregas la factura al cliente y este no paga, tú igualmente tienes que cumplir con el fisco y abonar el impuesto correspondiente. Algo que muchas pymes y profesionales desconocen es que hay una solución: se puede recuperar ese IVA. Este es un derecho que existe y está al alcance de todo empresario, aunque muchos no saben cómo aplicarlo. Por esta razón, a continuación, te explicamos de forma sencilla cómo funciona la recuperación del IVA de facturas impagadas, quién puede hacerlo y qué pasos hay que seguir.
¿Qué es exactamente la recuperación del IVA?
Se trata de un procedimiento legal regulado por la Ley del IVA (Ley 37/1992). En su artículo 80 se establece que, si se cumplen ciertos requisitos, es posible modificar la base imponible y solicitar la devolución del impuesto ingresado. Lo que permite a autónomos y empresas recuperar el IVA repercutido en facturas emitidas a clientes que finalmente no pagaron.
¿Cuáles son los requisitos?
En principio, cualquier empresa, pyme o autónomo puede iniciar este procedimiento si se cumplen estas condiciones:
- La factura fue efectivamente emitida y declarada en Hacienda.
- El cliente no ha pagado en el plazo legal de seis meses (para autónomos y pymes) o 1 año (para grandes empresas).
- La operación no está garantizada (es decir, no tiene avales ni seguros de cobro).
- El deudor no está en concurso de acreedores en el momento de la emisión de la factura (aunque esto también permite recuperar el IVA por otra vía).
¿Cuál es el plazo para hacerlo?
Se establece un plazo de tres meses para iniciar el proceso, contados desde que se cumplen los 6 meses o 1 año de impago. Es decir, no basta con que la factura esté sin pagar: hay que estar atentos al calendario para no perder el derecho a recuperar ese dinero.
Pasos para recuperar el IVA
Antes de presentar la reclamación para la devolución, se deben seguir ciertos pasos que corroboren el impago. En el blog de Portal de Workcapital, quienes ofrecen un servicio de anticipo a clientes muy interesante, podemos encontrar a detalle el procedimiento implicado, que consta de:
- Notificar a la Agencia Tributaria: Esto garantiza que el proceso de recuperación del IVA quede registrado oficialmente.
- Evidencia confiable que respalde la reclamación: Demostrar, de manera efectiva, que se ha realizado la reclamación del cobro.
- Incluir la factura rectificativa en la declaración trimestral de IVA: crucial para poder deducir el importe correspondiente.
¿Qué ventajas tiene hacerlo?
Recuperar el IVA de una factura impagada no compensa la pérdida total, pero reduce el impacto económico de no haber cobrado. Por ejemplo, si una factura de 2.000 € incluía 420 € de IVA, puedes solicitar la devolución de esos 420 €, aunque no hayas cobrado los 2.000 €.
Esto permite mejorar el flujo de caja, equilibrar los libros contables y no pagar impuestos por un ingreso que, en realidad, nunca existió.
¿Y si tengo muchas facturas impagadas?
En este caso, cobra especial importancia de una buena gestión financiera. En empresas con múltiples operaciones mensuales, llevar el control del calendario de facturas y de los plazos para recuperar el IVA puede ser complejo. En esos casos, muchas compañías ofrecen soluciones de liquidez para autónomos y empresas, permitiendo anticipar el cobro de facturas sin necesidad de esperar los plazos legales, o incluso cuando hay riesgo de impago. Así, además de recuperar el IVA, las empresas recuperan también liquidez inmediata.
¿Qué pasa si el cliente entra en concurso?
Si el cliente se declara en concurso de acreedores, también es posible recuperar el IVA, pero el procedimiento es diferente. En ese caso, el plazo para emitir la factura rectificativa comienza desde la publicación del concurso en el BOE, y no desde el plazo de impago.
Además, se deberá presentar una copia de la resolución judicial de concurso, y otros documentos que acrediten el estado del deudor.
Conclusión: no des por perdido lo que puedes recuperar
Muchas veces, las empresas aceptan las facturas impagadas como pérdidas inevitables. Pero la legislación española permite recuperar el IVA de esas operaciones, lo que puede significar un alivio considerable para la tesorería.
Eso sí, es fundamental actuar con orden, plazos y documentación correcta. Y si la situación se repite o se vuelve habitual, puede ser buen momento para revisar la política de pagos, mejorar el control de facturación, o apoyarse en servicios externos de liquidez, para anticipar ingresos y no depender del pago de cada cliente.