El coworking, cada vez más utilizado

Hace ya más de veinte años que surgió esta modalidad de trabajo. Aunque el coworking en si, no es un trabajo, sino un centro de trabajo, quienes recurren a este servicio, cuentan con un perfil laboral bastante concreto. Los usuarios de estos centros, son profesionales que, por la razón que sea, no disponen de un local para realizar su actividad profesional. Un centro de coworking, proporciona todo lo necesario para que, autónomos o emprendedores, así como startups, tengan un lugar para desarrollar sus tareas.

Quien más y quien menos, conoce este tipo de centros de trabajo. En los últimos años, la actividad laboral y el trabajo, ha cambiado de forma notable, siendo el coworking un elemento clave en esta transformación. No solo FreeLancer y startups se apuntan a trabajar en un coworking. Cada vez más empleados pertenecientes a grandes empresas, se apuntan a trabajar en estos espacios. La razón de que sea así, no es otra que la economía que supone frente al alquiler de una oficina particular. Para aquellos que no tengan muy claro en que consiste el coworking y como funciona, este artículo, en el que explicaremos como funciona esta forma de trabajar.

Esta tendencia tiene sus raíces en el año dos mil cinco, cuando un programador de la época, introdujo en su ciudad esta novedosa idea. Su espacio inicial, contaba con unos pocos escritorios, entre cinco y ocho, para poder trabajar, con lo que poco a poco, consiguió crear un tipo de ecosistema empresarial único, ofreciendo servicios como el wifi gratuito, la posibilidad de realizar almuerzos compartidos e incluso, hacer pausas para meditar. El coworking llegó para quedarse y ha transformado la forma en la que los profesionales, llevan a cabo sus proyectos. No solo se comparte un espacio físico, sino que ofrece a los autónomos, trabajadores remotos, startups y pymes, la posibilidad de compartir experiencias, recursos e ideas.

Las tendencias del coworking

En nuestro país, los espacios de coworking cuentan con el terreno perfecto para crecer. Podemos encontrar una gran cantidad de espacios de coworking, en los que proporcionan la flexibilidad, conectividad y el ambiente creativo, más adecuado para realizar el trabajo. Para comprobar la versatilidad de estos centros de trabajo colaborativo, hemos entrado en 080 cowork, un espacio de alta gama que proporciona el entorno profesional más sofisticado, confortable y tecnológico. La mayoría de estos espacios, permiten encontrar un lugar flexible y adaptado con todo lo necesario para trabajar con comodidad. Internet de alta velocidad, servicio telefónico, zonas comunes para realizar reuniones, etc.

Al alquilar un espacio, se incluyen servicios como el citado internet, uso de impresora, cocina y hasta salas de conferencias. Por otro lado, es posible encontrar cafeterías coworking o coffices, constituyendo una mezcla entre cafetería y oficina, donde se aúnan un ambiente relajado de café y, las ventajas de un espacio de trabajo compartido. A diferencia de los coworkings convencionales, donde el ambiente es más serio y privado, las cafeterías coworking, ofrecen una experiencia más relajada y, por ende, más colaborativa.

Dentro de las tendencias que ofrece el coworking más actual, encontramos una oferta de lo más diversificada, en continua evolución. Algunas de las tendencias más actuales, las encontramos en los modelos de trabajo híbrido. Muchos espacios de coworking, ofrecen planes flexibles con los que es posible combinar el trabajo desde casa, con acudir a la oficina cuando corresponda.

Otra tendencia, se encuentra en los coworkings especializados, siendo cada vez más frecuente encontrar espacios de trabajo dedicados a sectores concretos, como pueden ser la tecnología, el diseño o la salud. Además, los servicios se amplían, siendo cada vez más común encontrar una cafetería dentro del coworking, un gimnasio, zonas para relajarse o incluso, zonas de ocio adaptadas y diseñadas para mejorar la experiencia laboral.

Contar con tecnología inteligente es otra de las tendencias que podemos encontrar en los centros de trabajo. Muchos espacios incorporan control de acceso y dispositivos de IoT, con objeto de mejorar la seguridad y hacer mejor uso de los espacios. Apoyar el trabajo remoto es uno de los servicios más novedosos, ofreciendo oficinas virtuales y herramientas de colaboración digital, perfectas para aquellos equipos que trabajan desde puntos diferentes.

Las zonas de colaboración se crean cada vez más. Se trata de áreas especificas para celebrar reuniones improvisadas, sesiones de brainstorming y el networking más informal. Todo dentro de oficinas de coworking que ofrecen la posibilidad de personalizar los espacios y ajustar el mobiliario y diseño, en función de las preferencias.

Sin olvidar la inclusividad y diversidad, cada vez más valorada en la actualidad. Disponer de entornos inclusivos, impulsa iniciativas que promueven la diversidad y la igualdad de oportunidades. Para los autónomos y empresarios, recordar que es posible deducir los gastos en caso de utilizar los servicios de un coworking.

La última de las novedades de los espacios de coworking es la sostenibilidad. El compromiso con el medio ambiente, llega a estos centros. Por lo que cada vez es más frecuente comprobar las medidas que toman, con objeto de reducir la huella ecológica. Dichas medidas son el uso de las energías renovables y la eficiencia energética. Apostando por el uso de iluminación y equipos que consumen menos, aprovechando las fuentes renovables.

Con la reducción de los residuos a consecuencia de implementar políticas de reciclaje y el uso de productos reutilizables o reciclables, se generan menos residuos. Además de incorporar más plantas y elementos naturales en el espacio, mejorando la calidad del aire y creando un ambiente más saludable, lo que favorece el bienestar general de los trabajadores.

Al mismo tiempo, se fomenta la salud y el bienestar, proporcionando mobiliario ergonómico y zonas dedicadas a realizar actividades como el yoga o la meditación, con lo que se cuida la salud y se mejora la productividad.

Funciones y ventajas de un espacio de coworking

Como venimos diciendo, los espacios de coworking no han hecho sino rediseñar el contexto laboral. Ofrecen una variedad de opciones que se adaptan a las cambiantes necesidades de los profesionales. Por lo general, ofrecen tres opciones que permiten una mayor flexibilidad laboral y la construcción de una comunidad de trabajadores independientes, dinámica.

Se puede optar por los puestos flexibles, siendo una opción perfecta para los nómadas digitales, autónomos, trabajadores remotos y, porque no, estudiantes. Los usuarios eligen con total libertad su lugar dentro del espacio compartido, sin ataduras y con la sola necesidad del portátil para trabajar. Teniendo acceso a todas las instalaciones a lo largo de la jornada laboral.

Otra opción es un puesto fijo, en el que se combinan las características de una oficina tradicional con los beneficios que proporciona una compartida. El trabajador reserva una sala privada dentro del entorno compartido, con lo que obtiene mayor concentración y privacidad. Se trata de la opción más adecuada a la hora de celebrar pequeñas reuniones.

La tercera posibilidad es la oficina privada. Dentro de estos entornos colaborativos de trabajo, existen espacios independientes que pueden ser alquilados, de manera que se pueden mantener la privacidad de una oficina convencional, sin tener que renunciar a la actividad comunitaria.

Por lo general, las oficinas compartidas, suelen proporcionar de forma habitual y generalizada, los servicios que citamos a continuación:

  • Acceso a zonas compartidas de trabajo, con horarios de uso flexible.
  • Alquiler de salas privadas con equipamiento audiovisual en caso de necesidad.
  • Áreas comunes de descanso para todos lo que cuentan con su espacio en el coworking.
  • Domicilio social, fiscal y administrativo.
  • Conectividad y uso de internet.
  • Espacios de almacenamiento para guardar todo lo necesario.
  • Servicios de impresión y reprografía.
  • Servicio de limpieza.

Estos aspectos son sinónimo de ventajas, por lo que recurrir a estos espacios, es algo cada vez más frecuente. Formar parte de una comunidad resulta de lo más atractivo para ciertos profesionales. Trascendiendo del entorno de trabajo, fomentando la creación de comunidades más dinámicas y colaborativas entre los usuarios. Lo que supone un ahorro en los costes, resultando una opción muy atractiva, sobre todo para pequeñas empresas, autónomos y startups en crecimiento. Pudiendo reducir costes de alquiler y mantenimiento, sin renunciar a los servicios básicos.

La flexibilidad es otro aspecto relevante, puesto que permite elegir los espacios y horarios, adaptándose a las necesidades cambiantes de cada profesional. Ofreciendo al mismo tiempo la libertad de elección entre diferentes modalidades de trabajo, como pueden ser remoto, híbrido o presencial.

Al mismo tiempo, fomenta el networking, y ofrecen la posibilidad de formación, gracias a la continua interacción entre diversos profesionales. Lo que facilita el intercambio de conocimientos y oportunidades de aprendizaje. Los entornos colaborativos, garantizan un mejor desarrollo profesional.

Sin olvidarse de la mejora en la productividad que promueven las oficinas colaborativas. Motivan a los usuarios y aumentan su productividad, existiendo incluso, espacios de coworking diseñados para estimular la creatividad. A todo esto, solo queda añadir que proporcionan una ubicación física, con lo que se obtiene credibilidad y visibilidad en sentido profesional.

Sin lugar a dudas, los coworkings no son solo una tendencia, es una realidad que llegó a nuestro país hace unos pocos años, afianzándose de tal manera que la tendencia no se encuentra en los centros, sino en lo que ofrecen y como evolucionan sus servicios.

 

 

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