Seguro que si te dedicas al mundo empresarial, o simplemente te preocupes del día a día de la economía, has escuchado eso de nicho de mercado. Suena un poco fuerte, pero es algo que se puede explicar de una manera sencilla. Para que tú, yo y nuestra abuela se entere es encontrar un hueco para poder vender lo tuyo.
Esto es algo de andar por casa, pero seguro que lo has entendido. Algo más técnico sería: “Un nicho de mercado es un término de mercadotecnia utilizado para referirse a una porción de un segmento de mercado en la que los individuos poseen características y necesidades homogéneas”.
Pues bien, uno de esos nichos de mercado existe desde hace muchos años en el sector del vino. Y es que esta temática no ha parado de crecer en los últimos años. Seguro que esas pequeñas bodegas de pueblo que comercializaban sus vinos, no podrían imaginar que unos años después, este sector iba a ser uno de los más grandes de España. Solo hay que ver los datos y números.
Casi un 2% del PIB
España cuenta con 913.695 hectáreas de viñedo en 2023. Nuestra producción media anual de vino es de 32.4 millones de hectólitros en 2023. Así, el sector vitivinícola representa el 1,9% del PIB español, generando más de 20.330 millones de euros en valor añadido bruto, o lo que es lo mismo, una pasada. Además, En nuestro país hay 3.995 bodegas exportadoras de vino (2023) con una facturación media de 747.585 € por empresa.
Además, nuestros vinos se venden en 189 países de todo el mundo, siendo los principales mercados: Alemania, Estados Unidos, Reino Unido y Francia. De ahí que ahora el sector esté en alerta por la posible llegada de los aranceles de Donald Trump. Aunque está claro que ellos se lo pierden.
Unos datos facilitados por la Federación Española del Vino que como has podido comprobar son tremendos. Pero hay algo más. El vino contribuye a nuestra imagen país y es un polo de atracción de visitantes y turistas; tenemos un sector responsable y sostenible, con su entorno y con las personas que nos rodean.
También es motor de desarrollo en muchos pueblos y ciudades pequeñas de nuestra geografía, vertebra el territorio y ofrece empleo de calidad; es símbolo de tradición pero también es puntero en innovación e investigación; es el reflejo del buen de hacer de miles de empresas y viticultores en todo el país.
Modalidades de vino
Dentro del gran nicho de mercado se encuentra el de las diferentes modalidades que pueden hacerse ahora. Antes solo pensábamos en blanco, tinto o rosado. Pues bien, ahora podemos encontrar vinos orgánicos y biodinámicos.
En este caso dirigido a consumidores preocupados por la sostenibilidad y la salud y que vienen con certificaciones ecológicas y producción sin pesticidas ni químicos artificiales
Está también el nicho de mercado de los vinos naturales, que son elaborados con mínima intervención, sin sulfitos añadidos ni filtración. En este caso son perfectos para los que buscan autenticidad y procesos tradicionales.
Y no nos podemos olvidar de los vinos sin alcohol, que aunque suene raro tiene su público. Ideal para quienes quieren disfrutar del vino sin los efectos del alcohol, en este caso las empresas lo tienen que enfocar en la salud, el fitness y el bienestar.
Utensilios
Pero claro, para beber el vino primero hay que ponerlo en marcha, así que imagínate todo lo que se mueve. Y una vez hecho hay que beberlo en recipientes de calidad. En este caso hay empresas que han encontrado un gran nicho de mercado. Vinotecas originales, dispensadores de vino, cubiteras de hielo, vasos, copas de vino, decantadores, sacacorchos de pared, tapones para vino, tapones para cava son solo algunos de los utensilios relacionados con el vino, que como nos indican desde la tienda Giona Company, puedes encontrar en el mercado.
Enoturismo
Pero hay algo más que vinos. Por ejemplo, las agencias especializadas en tours por viñedos y bodegas. En este caso hacen experiencias temáticas: rutas en bicicleta, cabalgatas, paseos en globo aerostático, etc. Los tours con guías expertos en vinos y gastronomía local.
Y claro, a esto se agarran también otro tipo de empresas. Como pueden ser los hoteles boutique o casas rurales dentro de viñedos. Los glamping en viñedos para experiencias de lujo y contacto con la naturaleza o las estadías con actividades enológicas y gastronómicas.
También hay spas con tratamientos de vinoterapia (masajes, baños en vino, mascarillas con polifenoles). Experiencias de yoga y meditación en viñedos o el cada vez más empleado turismo de relajación en entornos vinícolas.
Y la educación no es ajena. Así podemos encontrar empresas de escuelas de sommeliers y cursos de cata. Empresas que realizan talleres de elaboración de vino para principiantes o experiencias de cosecha y vendimia para turistas.
Como puedes ver, el paraguas del vino da cobijo a muchas empresas y todavía hay más nicho de mercado.