El verano es el momento idóneo para las residencias geriátricas

El verano es el momento idóneo para las residencias geriátricas

El calor trae dos cosas, altas probabilidades de coger un constipado por el aire acondicionado de la oficina y el coche, y también picos grandes de trabajo en algunos sectores empresariales. De hecho, el verano es el momento en el que muchos negocios hacen caja, ya que durante el resto del año o bien cierran o no tienen tanta clientela, como es el caso de los negocios dependientes del turismo.

No podemos olvidarnos que el verano también es un momento para vivir un tiempo de relax con la familia, ya que durante el año existen puentes y días no laborables, pero no hay nada como desconectar del trabajo (si eso se puede) en la playa o en la montaña con la familia y los amigos.

Cuando me pongo a pensar en que para irme de vacaciones tengo que organizar casi un plan de guerra para cuadrar horarios entre trabajadores, organizar las recogidas de productos y realizarlos pedidos, siempre pienso que hay algo mucho peor, que es dejar en casa a tus padres en el caso de que vivas con ellos.

Las residencias geriátricas y otro tipo de empresas que realizan servicios de asistencia a domicilio para personas mayores viven en verano uno de los mayores picos de trabajo, precisamente porque los hijos a cargo no pueden llevar a las personas mayores de vacaciones, sea por la causa que sea.

Este tipo de trabajo tienen la oportunidad de conseguir buenos clientes, pero para ello necesitan hacer un trabajo que les diferencie del resto de la competencia. Para ello hoy ofrecemos cuáles son los puntos en los que se fija todo cliente cuando va a elegir una residencia geriátrica para sus familiares.

En qué elementos se fijan los clientes a la hora de elegir una residencia

En primer lugar, los clientes antes de iniciar la búsqueda es recomendable pedir información y consejo a los servicios sociales de la localidad y, si a ser posible, solicitar un listado de los diferentes centros con plazas concertadas en el entorno dónde interese centralizar la búsqueda, ya que, por norma general, los centros con plazas concertadas tienen una acreditación específica, que es garantía de calidad, además de cumplir la normativa vigente.

En el caso de que no se pueda acceder a las plazas concertadas, entonces los clientes valoran la opción de escoger una residencia de ancianos privada. Si el coste es elevado y no puede afrontarse el gasto, tienen que tener en cuenta que existen otras opciones, cómo el servicio de ayuda a domicilio. Este tipo de servicios lo realizan empresas como Bi2t, una de las principales empresas de cuidado de personas mayores y servicio doméstico en Madrid que apuesta porque las personas mayores conserven su autonomía permaneciendo cerca de los seres queridos y en su entorno

En segundo lugar, ellos tienen presente  diferentes factores a la hora de escoger donde residirán nuestros mayores. Se ha de tener presente que existen unos factores físicos muy importantes. Se han de valorar las barreras arquitectónicas del centro. También hay que valorar la movilidad del paciente, si precisa de silla de ruedas, bastón o simplemente su movilidad es reducida.

En estos casos, las residencias han de estar adaptadas para acoger a todo tipo de paciente con dichas necesidades. El diseño de un geriátrico ha de ser, en primer lugar, accesible a todos los usuarios, teniendo muy en cuenta la prevención de accidentes y las necesidades específicas de la vejez, pero nunca olvidar que han de ser un espacio motivador para las personas de esta edad, un lugar que les estimule, que les haga partícipes y que fomente las relaciones sociales.

Otro aspecto fundamental a la hora de elegir residencia es comprobar que en ésta se esfuerzan por conservar en la medida de lo posible la autonomía personal de sus usuarios y que para ello ofrecen un proyecto y unos procesos que se llevan a cabo por profesionales técnicos competentes. Los centros elegidos han de fomentar las actividades sociales y el desarrollo emocional de las personas mayores. De ese modo se potencian los factores sociales y emocionales que tan importantes son para nuestros ancianos

El equipo del centro es otro factor importante en el que se fijan. Éste debería ser multidisciplinar; estar formado por médico, enfermera y auxiliar. Valorar el número de pacientes que puede asumir cada profesional, porque de ese modo, nos aseguramos un trato personal a nuestros mayores. Del mismo modo, esperar y exigir, un trato de cariño a las personas que allí confiemos.